Las antiguas poblaciones de Cabazos, San Clemente (Donde aparecieron enterramientos en 1,985) y Otero de Jamuz, todas en el margen derecho de río Jamuz, desaparecieron en la edad media para asentar su población finalmente en la antigua ximenez, el pueblo más conocido hoy día, debido a su alfarería de origen remoto. Actualmente ronda los 1.000 habitantes que se mantienen gracias a la artesanía unos pocos, a las empresas de construcción en auge y al sector servicios de La Bañeza. La agricultura es hoy día un medio en clara recesión.
Conserva, aunque con transformaciones, la iglesia dedicada a San Martín, del Siglo XVII, con un bello artesonado mudéjar y un retablo también del siglo XVII obra del artista bañezano Antonio Brasa Ortiz.

Jiménez de Jamuz es rico en acontecimientos y tradiciones, destacando:: los mayos, el viacrucis viviente, el certamen de teatro "tierra de comediantes", la feria de alfarería, el belén en movimiento, el pendón, la cofradía de San Antonio, las Águedas, la revista Jamuz, etc.